IKEA PROTEGE A SUS EMPLEADAS
VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO CON

UNA SOLUCIÓN DE SECURITAS

El sistema cuenta con un botón del pánico conectado a nuestro SOC que, en caso de amenaza, envía a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Ikea, junto a la Fundación Ana Bella, una red de mujeres supervivientes de la violencia machista, ha puesto en marcha un Plan de Igualdad para integrar la perspectiva de género en la empresa y avanzar en la igualdad de oportunidades.

La compañía, con un 52% de mujeres en su plantilla, ha establecido un protocolo para acompañar, proteger y apoyar a las empleadas víctimas de violencia de género. Securitas, como partner en servicios de protección de Ikea, ha dotado a estas mujeres de un dispositivo de seguridad.

El terminal, que también aplicamos a otros colectivos (personal sanitario, docentes, árbitros, trabajadores en zonas aisladas o de riesgo...) dispone de un botón del pánico; al pulsarlo se activa una alarma que llega a nuestro SOC y se establece una comunicación bidireccional. En caso de amenaza, se avisa a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se personan en el lugar de los hechos gracias a la geolocalización del sistema. También se genera una alerta en caso de caída.

Además de proporcionar protección, esta solución consigue reducir considerablemente la sensación de soledad e indefensión que sufre este colectivo en su día a día y su implantación supone un beneficio social y psicológico para las trabajadoras de Ikea.

Elena López de Andrés, responsable de Diversidad de Ikea en España, destaca la importancia de “asegurar un entorno inclusivo, igualitario y justo” con el que quieren “inspirar también a otros agentes a tomar partido en la visibilización y a luchar contra este tipo de violencia”.

Estamos orgullosos de poder aportar valor a nuestros clientes y de ayudar a hacer del mundo un lugar más seguro.