El equipo de seguridad de la planta sevillana de Renault salva la vida de un trabajador que había sufrido un infarto.
Son las 08:02 de la mañana de un domingo de junio en las instalaciones de Renault en Sevilla cuando se desata la alarma: un trabajador ha sufrido un infarto. En ese momento, el jefe de equipo Germán Páez, envía a nuestro vigilante de ronda, Javier Cabañas, a buscar al enfermero del centro médico situado en otro de los edificios.
Sin embargo, a la vista de las informaciones que le llegaban por teléfono, Germán tomó la decisión, consensuada con el servicio médico, de llamar a emergencias mientras Javier acudía a atender a la persona para ganar un tiempo que podía ser vital.
Al mismo tiempo, otro compañero, Antonio Durán, detuvo el tráfico de camiones para facilitar la entrada del vehículo que traía al enfermero y subió las puertas automáticas de la nave para que la ambulancia pudiera entrar lo más rápido posible.
Mientras tanto, Javier Cabañas había llegado hasta el enfermo y a la vista de la situación, inició inmediatamente la reanimación mientras el enfermero preparaba el desfibrilador. Javier continuó con la RCP durante casi cinco minutos. A la llegada de la ambulancia, informó al médico de la situación y le explicó de manera precisa las maniobras realizadas hasta el momento.
Los servicios médicos de la empresa realizaron dos descargas del desfibrilador y posteriormente los servicios de emergencia intubaron al empleado, que salvó la vida gracias a una intervención en equipo en la que las acciones de Javier Cabañas y el resto de los compañeros fueron, sin duda, decisivas. La dirección de la fábrica ha realizado un acto de agradecimiento y reconocimiento al personal de Securitas que intervino ese día. ¡Enhorabuena!
El pasado mes de julio, nuestro compañero Julián Arró extinguió un fuego originado en las oficinas de Desigual en Barcelona, evitando daños mayores y la interrupción de su actividad empresarial.
En la madrugada del pasado 7 de julio saltó un aviso por incendio en las instalaciones de Desigual HQ, en Barcelona. Al no poder confirmar la señal mediante las imágenes del CCTV, nuestro vigilante, Julián Arró, decidió personarse en la zona de cubierta donde se encontró una densa columna de humo que surgía de uno de los cuartos eléctricos.
Con gran determinación y extintor en mano, se adentró en el cuarto para localizar el foco de las llamas y extinguirlo.
Su rapidez y eficacia resultaron de vital importancia para evitar la propagación de las llamas, por lo que no fue necesaria la intervención de los equipos de emergencia. Asimismo, no se vio afectada la actividad diaria en las instalaciones del cliente. ¡Un gran trabajo!